No Fuerces el Abrazo: Deja que los Niños Muestren Afecto en Sus Términos

“Si (los niños) están obligados a ser cariñosos, incluso si no quieren serlo, eso los hace vulnerables al abuso sexual más adelante.”
– Irene van der Zande–

Es un escenario con el que todos estamos familiarizados: alguien está terminando la visita y tú llamas a tu hijo para que venga y se despida. “Dale un abrazo a la tía Heather”, tú le ordenas. Tu hijo vacila, claramente no quiere hacerlo, pero tú lo fuerzas a hacerlo (ya sea verbalmente o literalmente). Si todavía se niega, tú te avergüenzas y sientes que tu hijo está siendo grosero. La tía Heather está apenada porque a ella realmente no le importa si recibe un abrazo, pero ahora la situación se está tornando incómoda. Al final, haces que tu hijo la abrace. Ella se va y tú te olvidas rápidamente de todo lo que pasó hasta la próxima vez.

Probablemente estás pensando, “¡es sólo un abrazo!” ¿Qué importa? Pero enseñarle a un niño que puede demostrar afecto en sus términos es una de las herramientas que los padres pueden utilizar para ayudar a proteger a sus hijos contra el abuso sexual.

Piensa en los mensajes que estás enviando con este simple acto de obligar a tus hijos a dar afecto cuando él o ella claramente no quiere hacerlo. Les estás diciendo que cuando un adulto quiere un abrazo o beso están obligados a dárselo, aunque se sientan incómodos. Sin embargo, si les permites mostrar afecto en sus propios términos, les estás enseñando que ellos mismos son dueños de sus propios sentimientos. Les estás ayudando a darse cuenta que tú valoras sus sentimientos. Están aprendiendo que tienen derecho a decir no.

En lugar de forzar el abrazo, prueba estos cinco consejos:

1. Dales opciones a tus hijos.

“¿Puedes darle un abrazo al tío Andy o chocar la mano con él?” o tal vez “apuesto que a la tía Cari le encantaría un beso, ¿te gustaría darle uno?” Lo importante que hay que recordar aquí es que debes respetar lo que elijan. Permíteles tomar esa decisión y eso les permitirá reconocer cuándo se sienten cómodos e incómodos con el afecto físico.

2. Explícaselo a la familia y amigos.

Puede ser un concepto extraño para tu abuela que se le permita a un niño elegir si quiere o no abrazar o besar a alguien. Si ella insiste, explícale que tú quieres que tu hijo tome la decisión. Si lo haces de manera segura y amable, ellos respetarán lo que estás haciendo.

3. Refuerza el respeto.

Esto no es una excusa para que tu hijo sea grosero. Asegúrate que cuando se rehúsen lo hagan de manera respetuosa. Refuerza este comportamiento elogiandolos después. Anima a los adultos que están interactuando con tus hijos a respetar la decisión de tus hijos de mostrar o no mostrar afecto.

4. Háblales de su derecho a elegir.

Conversa con ellos antes de que ocurra la situación. Hazles saber que tú les vas a dar la opción. Haz que sean conscientes de las ideas de “tacto seguro” y “tacto incómodo”. Esto puede llevar a una conversación más grande y un diálogo más abierto entre ustedes dos.

5. Fomenta también el amor no físico.

Tus hijos pueden tener su propia forma de mostrar amor. Tal vez prefieran darle un dibujo a alguien o cantarle una canción. Aliéntalos a mostrar amor y afecto a su manera y en su propio tiempo.

Si forzamos a los niños a demostrar afecto incluso cuando se sienten incómodos, estamos alentándolos a ignorar su propia intuición. Esto puede llevar a situaciones donde otros se aprovechen de ellos. Si les damos el derecho a elegir, les permitimos aprender cuándo se siente bien mostrar afecto y les hacemos saber que valoramos esa elección.

No fuerces el abrazo, permíteles elegir.