Si un niño o adolescente en tu vida ha sufrido abuso sexual, o sospechas que puede haber sido abusado, puede plantear muchas preguntas. ¿Cómo puedes saberlo? ¿Cuáles son las señales? ¿Qué haces? También puedes pasar a través de toda una gama de emociones a medida que procesas esta nueva información. Tú puedes estar en una posición para ayudarlo, y posiblemente reducir su trauma a largo plazo. En Defend Innocence, entendemos lo difícil que puede ser esto, así que hemos tratado de facilitarle la búsqueda de información a continuación (y en el resto de nuestro sitio web) que puede ayudarte a saber qué hacer y cómo actuar ahora.

Uno de los mayores regalos que puedes darle a un niño o adolescente que ha sido abusado sexualmente es creerle y apoyarle.

Cuando tu hijo ha sido abusado sexualmente

Ya sea que te lo dijeran ellos mismos o que reconocieras algunas de las señales,descubrir que tu hijo ha sido abusado sexualmente puede ser doloroso y desgarrador. Es posible que sientas desesperación, rabia, entumecimiento, desesperanza o incluso que experimentes síntomas de trauma tú mismo. Tú podrías sentirte culpable o tener el deseo de lastimar a la persona que abusó de tu hijo. Estos sentimientos son naturales y comunes entre los padres de sobrevivientes de abuso sexual infantil. 1 No estás solo.

Hay esperanza. A pesar de lo sombría que puede parecer la situación, tu hijo puede sanar. No está limitado a toda una vida de trauma o miseria. Tienes más poder del que crees para ayudarlo a ser resiliente después del abuso. De hecho, las investigaciones sugieren que el nivel de apoyo de la familia puede ser más influyente en el resultado del sobreviviente que la gravedad del abuso. 2 En otras palabras, tu amor por ellos es una de las fuerzas más poderosas disponibles para ayudarles a sanar del abuso.

Tus palabras y acciones importan

Tus palabras y acciones tienen un gran impacto en tu hijo. En 2014, un grupo de investigadores preguntó a los adultos que habían sido abusados sexualmente cuando eran niños cómo reaccionaron sus padres cuando se enteraron del abuso. Los sobrevivientes cuyos padres no les brindaron apoyo tenían niveles más altos de «ansiedad, abandono y angustia psicológica». Por otro lado, los sobrevivientes cuyos padres les brindaron apoyo mostraron niveles similares de ajuste al de los adultos que nunca habían sufrido ningún abuso sexual en absoluto. 3

Al ofrecer apoyo continuo y amor incondicional, tú tienes el poder de darle a tu hijo una ventaja hacia la sanación. Modelar la resiliencia con tu respuesta y tomar medidas para demostrar que tu hijo importa no solo le ayudará a sanar del abuso sexual que ha experimentado, sino que también lo preparará para el éxito en sus relaciones futuras.

Si descubres el abuso sexual de tu hijo a través de otra fuente (aparte de que tu hijo te lo diga verbalmente), eso no significa que tu hijo no confíe en ti. Puede haber sido amenazado, puede tener sentimientos por la persona que abusó de él, puede tener miedo de que él o la otra persona se metan en problemas, o pueden no entender la situación. Como padre, es crucial mostrarle amor, confianza y apoyo, y abstenerse de culpar. Incluso si el abuso ha sido confirmado, es común que los niños nieguen, resten importancia o se retracten de lo que dijeron que sucedió. 4 No importa la reacción de tu hijo, muéstrale comprensión y paciencia. Aunque pueda ser difícil, manejar tus emociones te ayudará a responder en lugar de reaccionar, lo que significa que no reaccionas con tu primera emoción, sino que te detienes para que puedas responder de una manera que sea más útil para tu hijo en el momento.

Si tu hijo viene a TI para revelar su abuso, es importante creerles. Revelar el abuso sexual a un padre es un proceso doloroso y aterrador para cualquier persona. Que un niño elija hacerlo muestra cuánto confía en ti y en tu capacidad para protegerlo. Como padre, valida esa confianza devolviendo el favor. Asegúrale a tu hijo que tú le crees y que tomó la decisión correcta de decírtelo. Esto no sólo reafirmará que tienen un apoyo fiable y difno de confianza en su vida, sino también que una comunicación saludable conduce a resultados positivos.3 Evita disputar o cuestionar su historia. Permítele hablar y decirte de qué está listo para hablar. No lo interrumpas. No hagas que lo repita una y otra vez. La revelación del abuso no es una cosa de una sola vez; a medida que tu hijo procesa lo que le sucedió, es posible que pueda hablar de ello de una manera que tenga más sentido. Por ahora, que te diga cómo y cuándo quiera. Esto disminuirá el riesgo de que vuelva a traumatizarse al tener que relatar el abuso con más detalle de lo que está listo para hacer.

En lugar de, «¿Por qué no me lo dijiste?» puedes decir «Debes haber estado nervioso para hablarme de esto».

Toma medidas para prevenir más abusos

Es crucial no sólo creer al niño, sino hacer todo lo posible para asegurar que la persona que abusó de él no pueda continuar con las conductas sexuales ilegales contra tu hijo u otros niños. Si la persona que participó en estos comportamientos sexuales dañinos era otro niño o adolescente,es importante que obtengan la ayuda que también necesitan. Toma las medidas necesarias (dentro de tus habilidades) para asegurarte de que el abuso no continúe.

Notificar a la policía,cooperar con la investigación, buscar ayuda profesional (tanto para tu hijo como para la persona que perpetró el abuso), y proteger al niño contra cualquier abuso adicional demostrará a tu hijo que es valorado, está a salvo y es digno de protección.3 Los niños necesitan sentir que se han tomado las medidas apropiadas para demostrar que el comportamiento abusivo no estaba bien y no es aceptable. Esto puede parecer diferente dependiendo de cada situación o persona. Amenazar con dañar o matar al perpetrador puede causarle más ansiedad, angustia y culpa al niño. Si bien las emociones acentuadas, como la ira, son comprensibles, es poco probable que satisfagan las necesidades emocionales de tu hijo. El niño puede sentirse culpable por causar una crisis o interrumpir las relaciones familiares, especialmente si la persona que abusó de él era un miembro de la familia o amigo cercano. También pueden ver al abusador como su único amigo o alguien que se preocupa profundamente por él, como una pareja romántica o alguien de quien piensan que está enamorado. 1

Tú puedes tomar la iniciativa de buscar soluciones tangibles a los problemas, como alejar físicamente a la persona que ha abusado de tu hijo (sobre todo si vive en la misma casa), organizar el apoyo médico y psicológico y ayudar a tu hijo a desenvolverse en las interacciones con las autoridades. Este enfoque proactivo alentará a tu hijo a asumir una mentalidad proactiva. 1 En un momento como este, tú serás el defensor más importante de tu hijo y querrás asegurarte de que sus necesidades están siendo satisfechas para que pueda alcanzar la sanación a largo plazo.

La importancia del apoyo emocional

Como sobreviviente de abuso sexual, es probable que tu hijo esté luchando con sentimientos de culpa, ansiedad y desvalorización. Durante este momento crítico, el apoyo emocional marcará la diferencia. Como se mencionó anteriormente, tu amor y apoyo como padre podría ser el factor más influyente de todos. Puede que esto no siempre sea fácil. A veces, los factores legales y situacionales pueden dificultar la sensación de que puedes seguir apoyando a tu hijo. También puedes experimentar estrés, ansiedad, depresión, así como síntomas de TEPT. 1 Es probable que tu hijo te observe para imitar tu comportamiento, por lo que es aún más importante estar atento y monitorear tu estado emocional. Recuerda que tus sentimientos importan y necesitan ser procesados también. Tu propio sistema de apoyo de amigos, familiares o profesionales puede ayudarte a seguir allí como padre y a evitar culparte a tí mismo o a tu hijo. Este apoyo y sentido de seguridad ayudarán a fomentar resiliencia e inspirar esperanza.

Pide ayuda cuando la necesites. Esto le mostrará a tu hijo o adolescente que él también puede pedir ayuda.

Señales y síntomas de abuso sexual

Las señales de abuso sexual pueden ser tan individuales como el niño que lo ha experimentado. Algunos niños mostrarán varias señales o síntomas comunes de abuso sexual. Algunos pueden no mostrar síntomas en absoluto. Teniendo esto en cuenta, debes saber que la lista que aparece a continuación no es definitiva. Tú tienes que seguir tu intuición y hacer lo que piensas que es mejor para el niño o adolescente en tu vida. Si sientes que algo anda mal, averigua un poco más profundo y asegúrate de que esté a salvo.

Hemos dividido las señales en dos categorías: física y conductual. Algunas señales son indicadores sólidos de que se ha producido abuso sexual. Luego hay otras señales que pueden no parecer estar directamente vinculados al abuso sexual, pero a veces se consideran señales comunes de trauma y pueden indicar otras dificultades con las que tu hijo está lidiando. Si tú puedes ver claramente los síntomas conductuales o físicos de tu hijo alinearse con los que aparecen a continuación, debes buscar inmediatamente la ayuda de profesionales que pueden brindarle a tu hijo la ayuda que necesita, tanto ahora como a largo plazo.

Señales físicas

Si ves a tu niño o adolescente con señales visibles de abuso, debes tomarlo en serio y llevarlo a un profesional médico. Aunque reconocemos que los niños pueden caerse y recibir moretones o raspones, eso no es a lo que se refiere esta lista. Estos son síntomas físicos que no necesariamente pueden explicarse por sus actividades cotidianas. Y aunque estos síntomas individualmente pueden no «probar» definitivamente que el abuso ha sucedido, puede alertarte para que observes más de cerca lo que está pasando.*

Fuertes indicadores físicos de abuso sexual

  • Ropa rasgada, especialmente ropa interior

  • Hematomas, raspaduras o laceraciones

  • Sangrado en las zonas genitales, anales o bucales

  • Picazón, dolor o secreción en las zonas genitales o anales

  • Hinchazón, erupción cutánea o enrojecimiento en los genitales o en el área anal

  • Infecciones de transmisión sexual (ITS)

Posibles indicadores físicos de abuso sexual

  • Dolor y/o dificultad para caminar o sentarse

  • Aumento o pérdida repentina de peso

  • Cambio repentino de apetito

  • Cambio en los patrones de sueño

  • Dolores de cabeza inexplicables o malestar estomacal

  • Infecciones vaginales, de hongos o urinarias

Señales Conductuales

Si tu hijo ha experimentado trauma por abuso sexual, puede mostrarse en su comportamiento, especialmente si no hay otros acontecimientos que cambien la vida que puedan explicar los cambios en el comportamiento. Si ves estas señales o síntomas, tu niño o adolescente se beneficiaría de hablar con un profesional para abordar sus sentimientos.

Fuertes indicadores de comportamiento de abuso sexual

  • Renuencia o miedo a desnudarse o bañarse

  • Miedo a estar a solas con ciertas personas

  • Miedo a ciertos lugares y/u objetos

  • Incomodidad con muestras físicas de afecto, como abrazar

  • Hablar de comportamiento sexual que es inapropiado para su edad

  • Participar en conductas sexuales inapropiadas para su edad

Posibles indicadores conductuales de abuso sexual

  • Caída repentina en el rendimiento escolar

  • Alejarse de amigos y familiares

  • Comportamiento inusualmente complaciente o "perfecto"

  • Volver a los comportamientos infantiles (como orinarse en la cama)

  • Depresión

  • Llanto inexplicable

  • Pérdida de interés en actividades extracurriculares

  • Trastorno alimenticio

  • Abuso de sustancias

  • Autolesión

  • Ideación suicida

  • Cambios de humor y/o cambios de personalidad

  • Dificultad para regular las emociones

  • Incremento o agudización de la respuesta de sobresalto

  • Aumento de la agresividad o de la actitud desafiante

La sanación es una travesía, no un destino

Experimentar trauma en la infancia, especialmente abuso sexual, puede tener efectos duraderos. A veces el impacto total no se siente ni se ve durante años. Tu hijo necesita tu apoyo, no sólo ahora, sino a largo plazo. Tú y tu hijo tendrán que buscar activamente recursos para sanar y encontrar la mejor manera de gestionar las dificultades que surgirán. No siempre será fácil, pero tenerte a su lado marcará hará la diferencia.

Ten en cuenta:
*Existe un mito común de que el himen (una parte de los genitales femeninos) puede decirte con certeza si el abuso ha ocurrido o no. Este no es un indicador confiable de abuso y no debe confiarse en él como la única prueba.
Referencias:
1. Elliott, A. N., & Carnes, C. N. (2001). Reactions of Nonoffending Parents to the Sexual Abuse of Their Child: A Review of the Literature. Child Maltreatment, 6(4), 314–331.
2. Murray, L. K., Nguyen, A., & Cohen, J. A. (2014). Child Sexual Abuse. Child and Adolescent Psychiatric Clinics of North America, 23(2), 321-337.
3. Gries, L. T., Goh, D. S., Andrews, M. B., Gilbert, J., Praver, F., & Stelzer, D. N. (2000). Positive Reaction to Disclosure and Recovery from Child Sexual Abuse. Journal of Child Sexual Abuse, 9(1), 29–51.
4. Ullman, S. E. (2002). Social Reactions to Child Sexual Abuse Disclosures: A Critical Review. Journal of Child Sexual Abuse, 12(1), 89–121.

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