Muchos niños que son abusados sexualmente nunca revelan lo que les sucedió. Si los niños son pequeños o son abusados por un miembro de la familia, las posibilidades de decirle a alguien lo que sucedió disminuyen aún más.1 Un estudio encontró que dos de cada tres adultos que fueron abusados sexualmente cuando eran niños nunca le dijeron a nadie sobre el abuso.2 Cuando los niños revelan lo que sucedió, a menudo han transcurrido meses o incluso años entre la incidencia original del abuso y cuando lo contaron. Pero la revelación es un paso importante en el proceso de sanación, y si ha ocurrido abuso sexual, tenemos cierto control sobre si los niños en nuestras vidas nos lo dicen o no. Esto es lo que necesitas saber:

Dales a tus hijos la oportunidad de hablar.

Los investigadores han encontrado que tener una relación positiva con sus padres es uno de los mayores factores que pueden llevar a los niños a revelar el abuso sexual. 1 Tenemos que dar a los niños la oportunidad de contarnos lo que está pasando en sus vidas. Los niños pueden ser reacios y temerosos de mencionar algo como el abuso, pero serán más propensos a discutir lo que está pasando si se les da la oportunidad de hablar.1 No podemos esperar que los niños inicien una conversación difícil sobre algo como el abuso sexual, pero podemos crear oportunidades para que tengan conversaciones abiertas y honestas con nosotros.

Tu reacción marca la diferencia.

Desafortunadamente, la revelación no es una garantía de que las cosas van a mejorar para el niño. Un factor clave en si la revelación ayuda o no eres tú. Los psicólogos han descubierto que cuando los seres queridos tienen reacciones negativas al abuso sexual, las víctimas a menudo desarrollan comportamientos negativos como la auto-culpa y la auto-denigración.3 Los niños a quienes no se les cree cuando hablan sobre el abuso sexual corren el peligro de retractarse de lo que dicen, y pueden terminar más traumatizados que si no hubieran revelado lo que sucedió.4

La revelación puede ayudar con la recuperación.

La buena noticia es que los niños que sí hablan de abuso sexual tienen el potencial de sanar y recuperarse. Muchos estudios muestran que los niños que revelan abusos tienen mejor salud emocional que aquellos que no lo hacen. Esto se debe en gran parte a que una vez que los niños se abren, no tienen que dedicar su energía a negar lo que está sucediendo y suprimir sus recuerdos. 4 En su lugar, pueden centrar su atención en la sanación y la recuperación. Pero para sanar y recuperarse, necesitan tu ayuda y apoyo.

Si un niño te revela su abuso, probablemente experimentarás algunas emociones fuertes: ira, confusión, tristeza, incredulidad. Pero centra tu atención en el niño. Mantente tranquilo, abierto, comprensivo y ayudando para que la sanación pueda comenzar. El abuso puede sucederle a un niño que amas, pero puedes asegurarte de que reciba la ayuda que necesita.

Para obtener orientación adicional, lee nuestro blog anterior sobre cómo denunciar el abuso sexual.

Referencias:

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