Tu hijo acaba de hacerte una pregunta sobre un comportamiento sexual malsano o dañino, o ha exhibido un comportamiento sexual malsano o dañino, o está confesando que alguien lo ha estado haciendo sentir incómodo y quiere contarte todo al respecto.

En cualquiera de estos tres escenarios, querrás responder y no reaccionar.

¿Cuál es la diferencia y por qué importa?

Cuando reaccionas lo haces sin pensar; dirás o harás cosas basadas en el momento y las emociones que estás sintiendo y puedes terminar haciendo o diciendo algo de lo que te arrepientas. Cuando respondes eso conduce a una conversación abierta y cultivará la confianza entre tú y tu hijo.

Estas son cinco maneras de responder a tu hijo si tiene preguntas sobre o problemas con comportamientos sexuales malsanos o poco saludables:

01

Respira profundamente.

Te dará un momento para hacer una pausa, procesar lo que está sucediendo y decidir cómo necesitas manejar la situación.

02

Presta atención a las emociones.

Tu hijo puede estar nervioso o molesto, sé sensible a eso. Tus propias emociones pueden empezar a escalar, pero necesitas mantenerlas bajo control. Responder de manera controlada y amable es importante para no silenciar a tu hijo. La peor situación es una reacción altamente emocional que le enseña a tu hijo a no hablar contigo la próxima vez que haya un problema.

03

Escucha.

Es difícil escuchar, especialmente si preferirías no escuchar las cosas que tu hijo está diciendo o preguntando. No lo interrumpas, deja que hable todo lo que quiera antes de que respondas.

04

Valida.

Reconoce lo difícil que puede ser para él hablar contigo. Hazle saber cuánto aprecias su confianza en ti. Asegúrale que estás ahí para ayudar.

05

Establece o refuerza las expectativas.

Si estás intentando frenar un comportamiento incorrecto, establece parámetros o refuerza tus normas. Si estás tratando de limitar su exposición a una cierta cosa, hazle saber acerca de ese cambio. Si estás planeando mantenerlo alejados de la persona que lo hizo sentir incómodos, sé honesto con él al respecto.

A medida que aprendas a responder en lugar de reaccionar a este tipo de conversaciones mantendrás un diálogo continuo con tu hijo sobre comportamientos sexuales saludables y malsanos. Es una de las cosas más importantes que puedes hacer para mantener a tu hijo a salvo del abuso sexual. También abrirá la puerta para que tus hijos vengan a ti y confíen en ti cuando tengan preguntas sobre sexo y no dependerán de los demás. Estas conversaciones pueden hacerte sentir incómodo al principio, ¡pero asegúrate de seguir adelante! Son importantes para tu hijo, y para ti, y los beneficiará a ambos.

COMPARTE ESTA PUBLICACIÓN

Conviértete en Defensor. Dona Hoy.