Acabas de mudarte y estás preocupado por ayudar a tu hija de doce años de edad a encontrar actividades positivas y maneras de hacer amigos en un lugar nuevo. Ella se unió a un equipo de baloncesto y el entrenador ha hecho mucho para ayudarla a sentirse incluida. Él ha sido alentador, y se ha asegurado que ella juegue a pesar de que ella es nueva en el equipo. Pero algunas de sus interacciones con ella han empezado a hacerte sentir un poco incómodo. Él se ha ofrecido a entrenar individualmente a tu hija después de las prácticas del equipo, y te acabas de dar cuenta que él le envió por texto a su teléfono un video sobre baloncesto. ¿Qué harías si te encontraras en esta situación?

Confrontar con amabilidad es una de las estrategias que enseñamos para proteger a tu niño contra el abuso sexual. Confrontar con amabilidad implica hablar directa y abiertamente con las personas, a la vez que todavía te esfuerzas por ser positivo y útil para encontrar la solución a las preocupaciones. Si alguien está haciendo algo que te incomoda, di algo, pero no de manera acusatoria ni con enojo. Echemos un vistazo a la situación del baloncesto para pensar en algunas medidas concretas que podrías tomar para confrontar con amabilidad.

Comienza con algo positivo

Podrías comenzar diciendo algo como, «muchas gracias por todo lo que ha hecho para ayudar a mi hija a sentirse bienvenida al equipo. Estaba preocupado por ayudarle a ella a encontrar buenos amigos después de que nos mudamos, y usted realmente ha hecho que el baloncesto sea una experiencia positiva para ella. Ella siente que tiene un lugar al que ella pertenece.»

Explica lo que te preocupa

Después que hayas establecido un tono positivo, es tiempo de expresar por qué estás preocupado. Podrías decir: «yo sé que usted ha dicho que está dispuesto a darle a mi hija atención individual, y ella incluso me dijo que usted le envió un video sobre algunas técnicas de baloncesto. Como padre de familia, quiero asegurarme de estar al tanto cuando mi hija tiene interacciones con otros adultos.»

Identifica claramente lo que quieres que ocurra.

Asegúrate de que la otra persona deja la conversación entendiendo cómo necesitan cambiar las cosas. Por ejemplo, podrías decirle: «por ahora, es importante para mí que mi hija siga teniendo interacciones positivas con usted y con todo el equipo. No creo que necesite atención individual, pero si hay algo con lo que yo pueda ayudarle a ella en casa, hágamelo saber. Me gustaría practicar con ella. Y si hay algo que usted necesita comunicarle a ella, avíseme.»

La persona con la que estás hablando probablemente te apoyará totalmente en lo que le estás diciendo. Probablemente tiene el mismo objetivo que tú: proteger a tu hija. Si la persona es alguien que estaba preparando a tu hija para tener interacciones inadecuadas y abusivas, se pondrá en alerta máxima. Sabrá que eres un padre vigilante y comprometido.
Confrontar con amabilidad no es una estrategia que debes usar si sospechas o sabes que el abuso sexual está ocurriendo o ha ocurrido. El abuso debe ser reportado. No confrontes con amabilidad; ponte en contacto con las autoridades.

Tus hijos interactúan con mucha gente todos los días: hermanos, empleados de la escuela, entrenadores, profesores de música, líderes de la iglesia, amigos y sus familias. La lista sigue y sigue. Si te encuentras en una situación donde hay interacciones que te preocupan, confronta con amabilidad para resolver la situación. Hazle saber a todos que la protección de tus hijos es importante para ti.

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