Sammi, una sobreviviente adulta de abuso sexual infantil, compartió esto sobre su experiencia:

«Perder mi inocencia a la edad de seis años y ser víctima de una violación a la edad de quince años fue algo que escondí de todos los que me conocían. Siempre sentí como si yo fuera la culpable por permitir que esto me pasara a mí. Nunca hablé de eso con nadie». «Lo escondí con alcohol». «Me escondía del mundo y vivía en depresión».Sammi, Sobreviviente

Demasiados sobrevivientes de abuso sexual tienen la misma experiencia que Sammi: sienten verguenza por lo que sucedió, y esta verguenza los lleva a tomar decisiones malsanas y a sufrir en silencio durante años. Estos sobrevivientes se culpan a sí mismos por algo que alguien más hizo, y no dicen nada. Pero las cosas no tienen que ser así. Como padre, tú proteges a tu hijo contra el abuso sexual, pero si algo sucede, puedes hacer mucho para asegurarte de que tu hijo no sufra en el silencio y aislamiento de la verguenza.

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TEN CONVERSACIONES ABIERTAS SOBRE EL SEXO

Como padre, si algo le sucede a tu hijo, tú querrás que venga y hable contigo al respecto. Establecer las bases para hablar abiertamente comienza temprano. Ten conversaciones frecuentes y apropiadas para la edad sobre el sexo y el desarrollo sexual saludable con tu hijo. Esto le comunicará que es seguro hablar contigo sobre las preguntas o inquietudes que podría tener. Si ocurre algo como el abuso sexual, será más probable que te lo cuente. Si los niños sienten que el sexo es un tema vergonzoso que está fuera de los límites para discutir, proyectarán esos mismos sentimientos sobre el abuso sexual.

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MANTÉNTE DEL LADO DE TU HIJO

Si sospechas o descubres que tu hijo ha sido abusado sexualmente, nunca culpes al niño. Asegúrate de que sepa que estás de su lado. El abuso sexual puede conducir a relaciones tensas con la familia y los amigos, especialmente si el perpetrador es alguien cercano. Si tu hijo siente que tú no le crees o que te pusiste del lado de otra persona, la verguenza se impondrá rápidamente.

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SI DESCUBRES QUE ALGO PASÓ, HAZ ALGO

Expresarle a su hijo que usted les cree y que usted no los culpa es un buen comienzo, pero respalde sus palabras con acciones. Denuncie el abuso y consiga a su hijo la ayuda y apoyo que necesita. Eso a menudo significa encontrar un terapeuta. Si actúas, envías el mensaje de que no hay vergüenza en presentarse y que hay ayuda disponible.

En su libroSanar de la vergüenza que nos domina , John Bradshaw explica que cuando interiorizas la verguenza, sientes que «nada de ti está bien. Te sientes defectuoso e inferior; tienes la sensación de ser un fracaso». Como padre, tu objetivo es ayudar a tu hijo a experimentar el éxito y la autoaceptación, no la decepción y la autoderrota. Con apoyo y aliento, tu hijo se verá a sí mismo de la manera positiva que tú lo haces.

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