¿No tienes hijos? Todavía puedes ayudar a prevenir el abuso sexual

Blog invitado por Mark Hartvigsen 


Tengo un amigo que es piloto, y salí a volar con él hace unas semanas en su avión monomotor. Siempre es emocionante acelerar en la pista, despegar, ganar altura y contemplar las hermosas montañas y lagos que rodean el lugar donde vivo en Utah. Pero hay muchas cosas que suceden antes de despegar. Hay listas de verificación e inspecciones de seguridad meticulosas por las que pasa mi amigo. Circula el avión y revisa cada uno de sus componentes: las alas, la hélice, la cola. Se asegura de que haya suficiente combustible para el vuelo. Él prueba los sistemas de comunicación con los controladores de tráfico aéreo. Sabemos que nuestras vidas dependen de que el avión funcione correctamente, y hacemos todo lo posible para asegurarnos de que estaremos seguros. Existe una relación directa entre lo que hacemos en tierra y cómo será nuestro vuelo. 
  
Un par de semanas más tarde estaba sentado en un vuelo comercial preparándome para un viaje de fin de semana para visitar a mi hermano en Seattle. Me senté junto a la ventana y observé a el personal de tierra preparando el avión para la salida. Por mi mente cruzó el pensamiento de que esperaba que les importara la seguridad del vuelo tanto como a mí. Después de todo, el personal de tierra solo prepara el avión para su viaje, y luego ellos permanecen seguros en tierra. Son los pasajeros los que se benefician del cuidado y la meticulosidad del personal de tierra, aunque su trabajo puede no sentirse tan directamente conectado como el trabajo del personal a bordo. 

Sería fácil pensar: «Si algo no tiene un impacto directo en mí, ¿es algo que debería preocuparme?» He tenido que hacerme esta pregunta cuando se trata de mantener a los niños seguros. Como hombre soltero sin hijos, ¿por qué me importa la prevención del abuso sexual infantil? En otro tiempo, podría haber sido difícil responder a esta pregunta, pero después de trabajar en Defend Innocence y The Younique Foundation durante más que dos años, sé por qué. 

Primero, aunque no tengo mis propios hijos, hay niños en mi vida que me importan mucho. Tengo la suerte de tener un sobrino y tres sobrinas. Es difícil explicar cuánto los quiero y me importan, y siento que uso clichés cada vez que lo intento: significan el mundo para mí, haría cualquier cosa por ellos, etc. Tal vez suene cursi, pero todo es verdad. 

En las felices ocasiones en que cuido a los niños, tengo una pequeña vista, solo por un momento, del peso que un padre siente. «Vaya», pienso, sintiéndome un poco abrumado, «Soy responsable de la seguridad y el bienestar de estas pequeñas personas.» Afortunadamente, mi sobrino y sobrinas tienen padres atentos y comprometidos que se preocupan por protegerlos. Y yo también puedo ser parte de ese círculo de confianza. Puedo reforzar los buenos principios que les están enseñando a estos niños. Puedo responder de manera abierta, honesta y adecuada las preguntas que hacen sobre temas relacionados con las relaciones y la sexualidad saludable. Puedo modelar buen comportamiento para ellos. Y puedo respetar los límites que establecen sus padres. 

Segundo, he aprendido que los sobrevivientes de abuso sexual pueden cargar el trauma del abuso durante toda su vida si no reciben ayuda para sanar. En mi trabajo en The Younique Foundation, puedo brindar educación y apoyo a mujeres adultas sobrevivientes de abuso sexual en sus jornadas de sanación. Todos los días me siento inspirado por el coraje y el compromiso que demuestran estas sobrevivientes mientras enfrentan con valentía los desafíos de la recuperación del trauma y, en vivir las vidas que desean y merecen. Estoy agradecido de que haya recursos disponibles para que los sobrevivientes sanen, pero no puedo evitar reflexionar sobre el dolor que han soportado durante años. Y pienso en los innumerables sobrevivientes que quizás nunca reciban la ayuda que necesitan. Aprendí qué tan grande es el impacto del abuso sexual, y la prevención es una clave para detener este impacto. Estamos aquí para ayudar a todos los sobrevivientes a buscar esperanza y sanación, pero defender a un niño del abuso sexual evita mucho dolor. 

Tercero, aprendí que proteger a los niños del abuso sexual requiere comunidades comprometidas en todos los niveles: comunidades familiares, comunidades de vecindarios, comunidades escolares, comunidades de iglesias. Al igual que con tantos problemas sociales, la acción individual es importante, pero el poder real reside en las personas que trabajan juntas. Proteger a los niños que están en mi vida es importante, pero también necesito ayudar a otras personas a aprender sobre la importancia de este problema y las formas reales en que pueden ser parte de la solución. Todos debemos estar comprometidos y todos debemos preocuparnos. Al igual que el personal de tierra en un aeródromo que prepara un avión para un viaje seguro, somos parte integral para garantizar la seguridad de las personas más vulnerables. 

No tienes que ser un padre para preocuparte por el abuso sexual infantil y hacer la diferencia. Aquí hay tres cosas que descubrí que puedo hacer como alguien que no tiene hijos para ayudar a proteger a los niños: 

  • Connector.

    Educarme y compartir conocimientos.

    Hay mucha información sólida por ahí, pero la página de recursos para padres/cuidadores en el sitio web de Defend Innocence es un excelente lugar para comenzar. Y a medida que aprendí más, traté de compartir más conversando con otros.

  • Connector.

    Pasar tiempo con los niños que están en mi vida.

    La mejor manera de mostrarle a los niños que están en mi vida que me importa, y la mejor manera de enseñarles y protegerlos, es pasar tiempo de calidad juntos. Incluso si no hay niños en tu vida, puedes modelar relaciones sanas.

  • Connector.

    Ser un Voluntario.

    Defend Innocence puede usar tu ayuda en todo, desde compartir en redes sociales hasta enseñar a tu comunidad a prevenir el abuso sexual. Puedes ver nuestras oportunidades de voluntariado.

Para lograr un impacto, todos tenemos un papel que desempeñar, y cada acción que tomes es importante.