Mantén seguros a tus hijos durante la temporada festiva

La seguridad de tu hijo durante las fiestas 

Entre noviembre y enero hay alrededor de una docena de días festivos que puedes celebrar, dependiendo de tus antecedentes o creencias. Estas fiestas te brindan la oportunidad de reunirte con amigos y familiares para celebrar. Querrás mantener la seguridad de tu hijo como tu máxima prioridad cuando vayas a cada fiesta o evento. Puede ser desagradable pensar que cualquiera de tus familiares o amigos podría abusar sexualmente a tu hijo, pero tú eres la mejor línea de defensa de tus hijos.

En esta temporada festiva, mientras te preparas para llevar a tus hijos otras casas, al invitar a personas a tu hogar o asistir a un evento en la comunidad, hay algunas cosas sencillas que puedes hacer para reducir el riesgo de que tu hijo sea abusado sexualmente o que participe en un comportamiento sexual dañino, antes, durante o después de tus festividades. Tú necesitas hacer lo que puedas para mantener a tus hijos seguros, protegidos e informados. La mejor manera de hacerlo es planificar y pensar lo que necesitas hacer o decir. Entonces, hablemos de algunos consejos:

Antes de ir: 


La planeación puede marcar la diferencia. Es por eso que hemos creado una lista de verificación para que la revises antes de salir a tu próxima cena familiar o fiesta. Tenemos esto disponible para que lo puedas descargar, así que puedes consultarlo con la frecuencia que necesites para todos los eventos que tendrás en los próximos meses. Examinemos esa lista de verificación para que puedas ver lo que necesitas hacer.

  • Haz una lista de situaciones potencialmente riesgosas. 

    Podría ser fácil dejar que tu imaginación vuele al pensar en los riesgos potenciales. En lugar de hacer una lista de todo lo que podría salir mal, concéntrate en lo que tu hijo podría estar haciendo y en las personas, lugares o cosas que pueden generar problemas. Ya sea que se trate de una pijamada con sus primos, de algo que ocurre en una fiesta navideña o de estar a solas con alguien mayor, querrás pensar en los riesgos.

  • Habla con tus hijos sobre los límites y el consentimiento.

    Cuando los niños comprenden los límites y el consentimiento, son menos vulnerables al abuso y menos propensos a participar en comportamientos sexuales dañinos. Incluso si has tenido conversaciones sobre estos temas antes, siempre es bueno revisarlos antes de un evento. Es importante que ellos recuerden que deben respetar los límites y el consentimiento de otras personas, y deben saber que los límites que tienen y el consentimiento que otorgan o retienen merecen ser respetados.

  • Crea y discute las reglas familiares.

    Probablemente ya tengas reglas familiares para la vida cotidiana, pero durante las fiestas puedes necesitar crear algunas reglas nuevas teniendo en cuenta la seguridad. Estas pueden incluir expectativas para cuando no estés cerca, qué hacer cuando alguien les pide que hagan algo que saben que está mal o recordarles que vengan a ti cuando ocurra algo que los haga sentir incómodos.

  • Hazles saber a los adultos.

    Ten conversaciones abiertas y honestas con los amigos o familiares que pasarán tiempo con tu hijo durante las fiestas. Puedes hacerles saber cuáles son tus reglas para tus hijos, tu dedicación para evitar que tus hijos sea abusados sexualmente y las formas en que ellos pueden ayudar.

  • Establece un plan de seguridad con tus hijos.

    Dile a tu hijo qué hacer si se siente incómodo en una situación. Refuerza la idea de que estás ahí para escuchar cualquier cosa y que quieres saber si algo ha sucedido. Si bien algunas de las cosas de las que te hablen pueden no parecer muy significativas, es importante que los escuches. Si confían en que estarás ahí para ellos durante las cosas pequeñas, es más probable que te hablen sobre las cosas grandes.

Durante la fiesta:


Si hay miembros de la familia o amigos con los que no te has visto o hablado durante un tiempo, podría ser fácil echar a tu hijo de la habitación para poder tener tú un rato con otros adultos. O tal vez tu hijo desaparezca en el momento en que tú entras por la puerta para irse a jugar y no lo vuelvas a ver hasta el final de la noche. Hay una forma de equilibrio que permite que tú y tu hijo se diviertan, y aún mantenerlos a salvo sin estar encima de ellos.

  • No los obligues a dar abrazos. 

    Si no quieren abrazar a tu segundo tío a quien nunca han visto, no los obligues. Permíteles que digan no y que muestren afecto en sus propios términos. Puede parecer algo simple, pero cuando los empoderas para tomar decisiones sobre sus cuerpos, puede tener un gran impacto. Cuando les das la opción hoy, les haces saber que tienen esa misma opción en el futuro. Por ejemplo, si hoy no tiene que abrazar al cónyuge de tu jefe, eso podría permitirle el día de mañana decirle «no» a la persona con quien esté saliendo cuando no se sienta cómodo.

  • Está pendiente de ellos y comunícate con frecuencia. 

    Esto es especialmente importante si pasan tiempo uno a uno con alguien, incluso si es alguien en quien confías. Pasar mucho tiempo solo con otro adulto, adolescente o niño puede aumentar el riesgo de que tu hijo sea abusado sexualmente o tenga un comportamiento sexual inapropiado con otros niños. Asegúrate de saber dónde están, con quién están y verifica varias veces lo que están haciendo durante el evento.

  • Permíteles elegir sus actividades si es posible. 

    Si no quieren ir al sótano para ver una película, o a la planta alta a jugar video juegos, déjalos que digan no. Puede parecer algo pequeño, pero permitir que tus hijos tengan un poco más de independencia puede beneficiarles a la larga. Un niño seguro de sí mismo es menos probable que sea el blanco de un posible perpetrador.

  • Dales tiempo o espacio a solas si lo necesitan.

    Los eventos grandes pueden ser abrumadores para un niño, incluso si está rodeado de personas que conoce. Puede haber ocasiones en que quiera alejarse de ese ajetreo y tomarse un minuto a solas o tener un «descanso» de toda esa actividad. Aprovecha la oportunidad para escuchar qué es lo que necesita y encuentra una manera de ayudarlo cuando sea posible.

  • Ten cuidado de no avergonzarlos.

    A algunos niños les gusta que les hagan bromas o que les cuenten historias graciosas sobre ellos. Otros niños prefieren no ser el centro de atención y prefieren no ser fastidiados por los adultos que los rodean. Si los estás fastidiando o avergonzando, especialmente si están teniendo problemas de autoestima, puede que se sientan distanciados y solitarios. Sentirse aislado y solitario es un factor de riesgo tanto para ser abusado como para lastimar sexualmente a otro niño.

Después de llegar a casa: 


Ya sea justo después de la fiesta, a la mañana siguiente o un par de días después, asegúrate de pasar un poco de tiempo con tu hijo repasando lo que sucedió, cómo se sintió y si hay algo más de lo que le gustaría hablar.

  • Jueguen el juego «dos cosas buenas y una mala».

    Dependiendo de la edad de tu hijo, puede ser difícil obtener respuestas de más de una palabra cuando haces preguntas sobre lo que hicieron o si la pasaron bien. En cambio, pídeles que te cuenten dos de sus cosas favoritas que sucedieron y una que no les gustó. Esto les da permiso para contarte si algo estuvo mal o no le pareció bien, o si simplemente no le gustó la comida.

  • Agradéceles.

    Esta es una gran oportunidad para decirles todas las formas en que cumplieron o superaron tus expectativas. Debido a que repasaste lo que esperabas de ellos de antemano y hablaron sobre las reglas que tenían para un evento determinado, es un buen momento para felicitarlos por lo que hicieron bien. Puedes mencionar cosas específicas que hicieron o dijeron o decirles algo agradable que alguien más dijo sobre ellos.

  • Piensa en la próxima vez.

    Después de un evento, también debes tomar un tiempo para procesar cómo fue, qué te gustó y qué no te gustó, qué aprendiste y qué te gustaría hacer de manera diferente la próxima vez. Piensa en lo que dijeron tus hijos, lo que observaste o cualquier otra cosa que te llame la atención. Esto te dará la oportunidad de realizar cambios a medida que se acerque la próxima reunión familiar.

Al hacer tu lista de cosas por hacer en esta temporada festiva en cuanto a decoraciones, comida, regalos o eventos, mantén la seguridad de tus hijos en la parte superior de la lista. Con un poco de planificación, comunicación abierta y al darte el tiempo para escuchar realmente a tus hijos, sabrás lo que debes hacer para reducir el riesgo de que sean abusados sexualmente o que participen en comportamientos sexuales dañinos.