Conversaciones Cortas para tener con los niños de 9 a 12 años 

Creo que lo que llegamos a ser depende de lo que nuestros padres [y madres] nos enseñan en momentos raros, cuando no están intentando enseñarnos. Estamos formados por pequeños trozos de sabiduría. 

-Umberto Eco- 

Un obstáculo para muchos padres cuando se trata de enseñar a su hijo sobre la sexualidad saludable es lo que enseñan y cuándo lo hacen. En Defend Innocence queremos ayudar a brindarte un esquema de cosas que puedes considerar al enseñar a distintas edades. Por supuesto algunos niños son más o menos maduros que sus compañeros y por consiguiente debes adaptar tus platicas.

Los niños de 9 a 12 años, a veces llamados “preadolescentes”, pueden estar pasando por grandes cambios físicos y hormonales. En promedio, las niñas tienen 10 u 11 años de edad y los niños tienen 11 o 12 años de edad cuando comienzan la pubertad. Con la pubertad viene una mayor sexualidad y tienen un mayor conocimiento del sexo en los medios de comunicación. Al hablar de los siguientes puntos, les ayudarás a continuar desarrollando una visión sana de la sexualidad. También pueden tener preguntas que quieran hacerte por su propia cuenta, ¡no los detengas! Contesta lo mejor que puedas y entabla una conversación. Estarán más dispuestos a venir a ti cuando tengan problemas si eres comprensible con sus preguntas.

1. Apoya la imagen saludable del cuerpo.

Esta edad es cuando los niños son especialmente vulnerables a lo que los hace físicamente diferentes de sus compañeros. Asegúrate de estar consciente de cómo se ven a sí mismos y anímales a tener una actitud positiva de su cuerpo y sus capacidades. Refuerza la importancia de su persona en lo que se refiere a la autoestima, ya que pueden poner mucha de su autoestima sólo en su imagen corporal. Por ejemplo, puedes darle un cumplido a tu hijo por sus talentos, su ética de trabajo, así como por su apariencia.

2. Habla sobre las drogas y el alcohol.

Esto te puede parecer que es muy pronto, pero muchos adolescentes comienzan a beber a los 12 o 13 años de edad. Querrás abordar este tema con tu hijo antes de que sea un problema.

3. Habla sobre la pubertad.

Hay muchos aspectos físicos y psicológicos de la pubertad que querrás compartir con tu hijo. Armados con la educación adecuada, se sentirán menos abrumados por todos los cambios que se producen y podrán darle sentido a una época confusa de la vida.

4. Habla sobre las relaciones, el consentimiento y el respeto.

Establece expectativas sobre lo que debería ser una relación sana. Sigue educándolos sobre el consentimiento – tanto para sí mismos como para otras personas. Enséñales el papel que el respeto debería desempeñar en sus relaciones y en la práctica del consentimiento.

5. Habla sobre límites apropiados y el abuso sexual.

Hazles saber que ellos deben establecer límites con la gente que los rodea. Habla más explícitamente sobre el abuso sexual y lo que deben hacer si ocurre, ha ocurrido, o si les preocupa que llegue a suceder. Este puede ser un tema bastante difícil, pero es imprescindible que lo hables abiertamente con tu hijo a esta edad.

6. Enséñales sobre la comunicación firme.

Este tema se acopla al del consentimiento y al de establecer límites, pero debes capacitar a tu hijo para que se defienda por sí mismo, especialmente cuando se trata de su bienestar físico y emocional.

7. Habla de los medios de comunicación.

Esto puede incluir pláticas en cuanto a cómo se describen los roles de género, sexualidad, e imagen corporal. Por ejemplo, podrías hablar sobre la manera en que a menudo son tratadas las mujeres en los anuncios de publicidad, en programas de televisión y en películas. Definitivamente debes incluir una plática sobre la pornografía. Es dentro de este grupo de edad que la mayoría de los niños están expuestos a sus primeras imágenes pornográficas.

Este puede ser un momento difícil para los preadolescentes y sus padres por igual. Muchas cosas pueden estar cambiando en la relación de ustedes. Tu niño está tratando de tener una mayor autonomía y tú necesitas encontrar el equilibrio entre darles su libertad y mantenerlos seguros. Lo más importante a esta edad será una comunicación abierta entre tú y tu hijo. Anímales a que vengan a ti si tienen preguntas y problemas. Hazles saber que estás allí para ellos y continúa siendo una persona segura para ellos y en quien puedan confiar.

Recuerda, las conversaciones no tienen que ser perfectas. Cada vez que lo hagas te sentirás un poco más cómodo, igualmente tu hijo. Te asombrarán los beneficios de tan solo intentarlo.