5 Historias Divertidas Sobre La Enseñanza De La Sexualidad Saludable

Animamos a los padres hablar con sus hijos a temprana edad y a menudo sobre el sexo y la sexualidad sana. Sabemos mejor que nadie que a veces esto puede darnos  algunas historias divertidas.

A continuación, hay cinco historias de lo que sucedió cuando los miembros de nuestro personal hablaron con sus hijos sobre el sexo:

1. Mujeres Embarazadas Comiéndose Los Bebés

Cuando mi hija tenia cerca de cuatro años ella estaba preocupada de que las mujeres embarazadas se estaban comiendo a los bebés porque algunas personas decían que el bebé estaba en el estómago de la mamá. ¡Ella tenía miedo de estas mujeres caníbales! Le expliqué que los bebés crecen en un lugar separado llamado útero. Así que ahora cada vez que alguien dice “¡mi mamá tiene un bebé en su estómago!” mi hija los educa diciendo, “En realidad el bebé está creciendo en su útero”. -Enviado por Clarissa

2. Partes piratas

Mi esposa y yo siempre hemos tratado de estar a la adelantara cuando se trata de educar a nuestros hijos sobre la sexualidad. Sabemos que es una buena idea cuando están pequeños, alrededor de dos a cuatro años, ayudarles a aprender los nombres propios de sus partes del cuerpo, especialmente sus partes privadas y enseñarles que nadie tiene derecho a tocarlos inadecuadamente. Tratamos de hacer algunas cosas para reforzar estas enseñanzas, como por ejemplo ponerlos a lavarse sus partes privadas mientras se bañan. Cuando estábamos enseñando a mi hija de dos años sobre sus partes íntimas, la conversación salió bien. Pero como ocurre tantas veces con los niños, ocurrió un pequeño enredo. No sé si nuestra hija no pudo oír la diferencia entre las dos palabras, pero ella comenzó a referirse a sus partes íntimas como sus “partes piratas”. Incluso nos recuerda que ella necesita su “piratidad”. Es algo que todavía estamos esperando que se dé cuenta por si misma, pero nos parce muy tierno. -Enviado por Matt

3. Hornear un montón de bebés

Cuando mi hija tenía siete años ella y yo íbamos a tener un tiempo juntas como madre e hija en la cocina. Nosotros estábamos horneando galletas cuando ella me preguntó acerca de cómo se hacen los bebés. Le di una descripción muy básica de lo que sucede. “No me estas contando todo,” me dijo. Le expliqué que algunas cosas debían esperar hasta que ella fuera un poco mayor. Ella miró hacia el recipiente para mezclar que tenía en sus manos y me dijo: «Tienes miedo que voy hornear un montón de bebés». -Enviado por Lacey

4. ¿Papá podemos hablar de algo más?

En una conferencia sobre la crianza de los hijos a la que asistí, el orador dijo que uno debe hablar con sus hijos sobre el sexo a los ocho años. Mi esposa y yo sentíamos que era demasiado pronto, pero dos semanas después tuve un momento revelador cuando aprendí a cuan temprana edad los varoncitos pueden estar expuestos a la pornografía. Así que mi esposa y yo decidimos que yo debería hablarle a nuestro hijo de ocho años de edad sobre el sexo. Íbamos juntos a un partido de baloncesto y decidí tener la charla con él en el auto. Estaba sentado en su asiento detrás de mí y yo no podía ver su rostro. Así que le solté todo, sin vergüenza, de manera práctica. Continué durante unos 20 minutos antes de que finalmente yo le preguntara si él tenía alguna pregunta. “sí, tengo una”. Yo estaba muy entusiasmado, pensando que íbamos a tener una gran conversación. “¿Podemos hablar de algo más?” Por suerte mi esposa y yo aprendimos de este error y empezamos a hablarle a nuestros otros hijos mucho antes de esa edad. -Enviado por Chris

5. ¡Contacto incómodo!

Yo quería que mis hijos, de cuatro y siete años de edad, supieran que deben hablar conmigo si alguien los toca de una manera que los hiciera sentir incómodos. Les expliqué sobre el “contacto seguro” versus “contacto incómodo” y yo estaba convencida de que habían entendido lo que les quise decir. Estaba muy entusiasmada que había abierto el diálogo. Le dejé saber a su padre lo que había estado hablando con ellos y lo animé a continuar la conversación en su casa. Me aseguró que él sabía todo acerca del contacto Incomodo. Al parecer nuestro hijo de siete años empezó a gritar, “¡Contacto incómodo!” cada vez que su hermano pequeño intentaba abrazarlo o besarlo. Obviamente necesitan más conversaciones al respecto. -Enviado por Pam

¿Tienes una historia divertida, conmovedora o potente que desees compartir acerca de hablarle a tu hijo sobre el sexo? Envíala  aquí. ¡Nos encantaría escuchar lo que ha funcionado, lo que no y lo que has aprendido!